|
«El gran paquete de Pepín hace que los toros le hayan tocado ya cuatro veces los 'lirirlos'» |
|
LA VERDAD
|
|
sábado, 11 de octubre de 2008 |
RARITO. No le gusta el vino. Y su padre le ordenaba: «Pues no vayas por ahí diciendo que eres hijo mío». / RAFA FRANCÉS
-Te podrías haber traído unos peros de tu pueblo, para el postre.
-[Encuentra rápidamente la justificación] ¿Hombre! Espérate a diciembre. Al pero le tiene que dar el frío y le tiene que caer la escarcha.
-Así coge ese dulzor propio del pero de Cehegín.
-¿Cuándo mide Pepín Liria?
-¡Uf! Más o menos mi estatura. Debe de estar por uno setenta.
-¿Es poco para un torero?
-No. Es que tiene que haber una armonía. Algunos toreros muy altos resultan desgarbaos.
-¿De qué color tiene los ojos?
[Esta no se la esperaba]
-¿Pepín? ¿Madre mía! Pero si yo nunca le he mirado a los ojos. Puee ser que los tenga marroncillos.
[Para que se vea que, por mucho que sepa el biógrafo, siempre se le escapa algo]
-¿Cuál es su tensión arterial?
-¿Noooo! Se ha hecho un estudio reciente sobre eso. Y la de Pepín delante de un toro, y él ha resultdo ser el que tiene la más baja.
-¿Luce algún lunar?
-Lo he visto muchas veces vestido...
-Y en pelotas.
-[No se embaraza] Pues sí, desnudo. No le he visto lunar. Lo que sí tiene son cosidos. Las piernas, los muslos, la cara...
-¿Cuánto pesa el paquete?
[Mira raro al periodista]
-Hay una anécdota. Le dieron un premio, que era una reproducción suya. Y le pusieron el paquete en el lado derecho. Pero él siempre lo luce en el lado izquierdo.
-Digo lo del peso, porque González Beltrán le hizo una escultura, con un paquete magnífico, por así decirlo.
-No debe tenerlo pequeño, cuando los toros, en cuatro ocasiones, le han tocado los lirirlos.
-¿No será que el artista le ha hecho un favor?
-[Defendiéndolo a capa y estoque] ¿No, no! Puedes creerme. Los tiene así.
-¿Pero se le quedan bien?
-Sí. Se reponen en seguida.
-¿Es un tío calentorro?
-¿Uuuuhh! Yo creo que... Calentorro, no. Lo que le pasa es que está ardiendo. Siempre tiene un apetito...
-Carnal.
-[Rápido] Sí. Se pasa, ¿eh? Vamos, creo yo. Le gusta, le gusta. Él tenía que haber sido picaor.
-¿Pero qué tiene que ver el picaor con las mujeres?
-[Con reproche a García] ¿Hombreee, hombreee! Pues por la vara.
-Has hecho una metáfora.
-[Natural] Sí.
-¿Sabes si le molan las películas porno?
-[Convencido] ¿Ca! No necesita cominos pa regoldar.
-¿Duerme bien por la noche?
-Él dice que sí. Incluso la siesta antes de torear. No creo que duerman los toreros, sabiendo que pronto le van a decir: 'Venga, maestro. A la ducha y a vestirse'.
-O sea, que sale duchado.
-Ya lo creo.
-Pero el toro no se ducha.
-A los toros hay veces que los duchan, sobre todo cuando se desencajonan.
-¿Pero con desodorante?
-¿No, coño!
-A lo mejor, al torero le gusta que el toro huela. Eso le produce quizás...
-¿Morbo? Pues no sé. Pero el torero, de lo que está pendiente es de los ojos. Dicen que ven las intenciones en los ojos de los toros.
-Y siendo tú de Cehegín, ¿por qué te llamas Calañés?
-¿Ah! Eso es que un tío de mi madre, que era altísimo, montaba en burra y dicen que le arrastraban los pies.
-¿Joder! ¿Vaya un genares!
-Pero el hombre pues usaba un sombrero calañés. Y ya de ahí... Mi madre era la Calañesa. Y yo, pues tan orgulloso por ser Calañés.
-Ahora que se va Pepín, ¿por qué no apadrinas a uno de tu pueblo que caza ranas con la boca? ¿Lo conoces?
-Yo lo que pasa es que podría apadrinar a Antoñico Puerta, que empieza ahora. Tiene dieciséis años y muy buenas maneras. A ver si le aydamos, pero hace falta mucho dinero.
-Habla con Valcárcel.
-[Soprendido] ¿Con Valcárcel? A mí me saluda muy cordialmente, el hombre.
-Sí, es muy amable.
-[Recordando] Acuérdate que un sobrino de Valcárcel...
-No. El sobrino es el consejero de Cultura.
-[Cayendo en a cuenta] Era un tío suyo, Paco Siso, que estuvo en la Residencia José Aguirre contigo y conmigo. No parban de darnos garbanzos y más garbanzos. Puede que la cerraran por los gases.
-¿Cuántas noches has dormido con Pepín?
-[Exrañado] ¿Dormir con Pepín Liria?
-Digo en otra cama.
-No. Hemos dormido juntos muchas veces, pero en otra habitación. Incluso en Francia, fíjate.
-¿Qué tienes contra la burra cana?
-Es mi taco preferido. Yo, por cualquier cosa, digo: 'Me cago en la burra cana'.
-¿Le estás ganando mucho dinero a la biografía?
-No, nada. Esta segunda parte tengo la intención de que sea regalada.
-¿Estás deseando que se retire el maestro?
-¿Síiii! Es locura lo que tengo. Se lo decía yo: '¿Pepín, qué ganas tengo de que te vayas!'. Y él contestaba: '¿Y yo? Ya que estuviéramos a doce de octubre, pero a las diez de la noche'. Hay gente que cree que va a volver Pero Pepín no va a volver. Yo lo conozco.
-¿Pero por qué?
-[Rápido] Su carrera no ha sido un camino de rosas. En los despachos se han portado muy mal con él. Y es muy listo. No va a volver.
-¿En Cehegín siguen tomando cañamones de aperitivo?
-[Dolido] No. Desaparecieron ya. El hombre que tenía esos cañamones, Pedro el de la Pichoncha, ya no está.
-Si te toco un pasodoble, ¿qué me tocas tú a mí?
-[Lo piensa] Te voy a tocar el queso, que será de Jumilla.
[Le ponemos España Cañí, pero Cefe lo corta demasiado pronto]
-¿Espera, coño, Ceferino, que estamos comiendo!
-[Exaltado y con la boca llena] ¿Joer! Pos vaya prisa que tienes por cortar. ¿Dale, dale un poco más! [Y el otro, paciente, le da una miaja más]
-¿Cuáles son las ideas políticas del maestro?
-Él es muy recatado en eso. Tiene muleta. Pero, como toda su familia, tira pa la parte derecha.
-¿Cuántas perras tendrá?
-No sé. Pero una vez me dijo que tenía que se tacaño... No tacaño, pero que tenía que guardar para lo que pudiera venir después.
-Para cerrar con poesía la entrevista, dime lo de la burra cana.
-[Obediente] ¿Me cago en la burra cana!
|
|
|
|
Pepín Liria - Última galería de fotos.... |
|
|
|
Pepín Liria - Último vídeo... |
|
|
|