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Los feriantes temen marcharse de Albacete sin cubrir todos sus gastos |
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DOLORES CARCELÉN
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jueves, 18 de septiembre de 2008 |
VETERANO. El juguetero Rafael Bustos fue de los más optimistas./ J.M. ESPARCIA
La Feria del 2008 se despidió ayer como «la del zapato». Los feriantes han visto a más gente que nunca recorrer el paseo y los redondeles una y otra vez, pero el dinero ha salido de las carteras con cuenta gotas y después de meditarlo mucho. Las tómbolas, las tiendas de ropa y juguetes o las atracciones se quejaban ayer de que la crisis, la pérdida de un fin de semana y el inicio de los colegios el día 15, junto con la subida de impuestos, les había dejado sin beneficios. Los feriantes aún no habían hecho números, pero ya se atrevían a decir que temían no cubrir gastos. Y es que atracciones pequeñas, como el Rally París Dakar, han tenido que pagar más de 6.000 euros sólo por el derecho a instalarse en el paseo. Se ha consumido, pero menos y, sobre todo, se ha mirado. Así, ayer se escuchaban voces que llegaban a decir que la Feria de Albacete está dejando de ser rentable. No obstante, también hay que decir que feriantes históricos, como Rafael Bustos, que tiene su puesto de juguetes desde el año 1965, advertían ayer que la crisis se ha notado más en las ferias de Murcia y Alicante que en la de Albacete. El freno del consumo se ha convertido en un mal generalizado. Albacete se ha encontrado con una de cal y otra de arena. El tiempo ha sido benevolente, sin embargo se ha perdido un fin de semana. Bustos ha visto que para hacerle un regalo a un niño padres y abuelos no han escatimado. «Este año la gente compra menos y se va a lo más barato; si al final cubrimos gastos será gracias a que el tiempo ha jugado a nuestro favor; la Feria de Albacete sale cada vez más cara; la recaudación bajará más de un 30%». Éstas son las frases que se repetían ayer entre los círculos de feriantes. Y es que concurren numerosos factores. Primero, el año pasado fue inusualmente bueno; segundo, la subida de precios mayor la aplicaron con el euro y de aquello hace ya ocho años; tercero, la crisis económica se agrava en las economías familiares después del verano, y cuarto, las fechas han caído de tal manera que esta Feria sólo ha contado con un fin de semana. Además, con este panorama, el Ayuntamiento no ha dejado de aplicar sus subidas, con lo que al aumento de impuestos se ha sumado el descenso de beneficios. De hecho, a los largo de estos diez días se ha visto como en la Feria apenas se podía caminar, pero no se registraban las colas de otros años. Prueba de que el negocio no será el mismo es que los hosteleros ya se atrevían el martes a cifrar el descenso de ventas en un 25%. Para María Salomé, responsable del tiro Los Toneles, éste ha sido el peor año que recuerda de los 21 que lleva acudiendo a la Feria de Albacete. Ayer atendía a este diario mientras veía pasar a la multitud sin que nadie se parara a probar suerte en su puesto. Las tómbolas trataban de atraer con llamativos carteles y ofertas, pero los visitantes se limitaban a mirar.
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